Guía práctica

Software de gestión para agencias de viajes: qué resuelve y cómo elegirlo

Casi toda agencia empieza con planillas, y por un rato alcanzan. El problema aparece cuando el mismo pasajero está cargado en cuatro lugares distintos y ninguno coincide. Esto es qué hace un sistema de gestión, en qué momento conviene y qué conviene mirar antes de decidir.

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Qué es, en concreto

Un software de gestión para agencias de viajes es el lugar donde vive la operación: quién viaja, qué compró, cuánto pagó, a quién hay que pagarle y qué se facturó. Dicho así suena obvio; lo que cambia en la práctica es que el dato se carga una sola vez.

Hoy, sin sistema, el nombre de un pasajero se escribe en la cotización, se vuelve a escribir en el mail al proveedor, se vuelve a escribir en el voucher y una cuarta vez en la factura. Cada copia es una oportunidad de que se escriba distinto, y cuando algo no cierra nadie sabe cuál de las cuatro es la buena.

La señal más clara de que hace falta no es el volumen de ventas: es cuánto tiempo lleva responder «¿cuánto me debe este cliente?». Si la respuesta exige abrir tres archivos, el problema ya está.

Cuándo deja de alcanzar la planilla

Una planilla es una herramienta excelente y conviene usarla mientras rinda. Deja de rendir cuando aparece alguna de estas cosas:

  • Más de una persona cargando datos. Dos personas sobre la misma planilla terminan con dos versiones, y la que se guarda última borra el trabajo de la otra.
  • Pagos en cuotas o señas. El saldo de cada cliente deja de ser una resta y se vuelve un historial. En una planilla eso se convierte en columnas que nadie mantiene.
  • Cuentas con proveedores. Cuando hay que saber qué se le debe a cada operador por cada reserva, la planilla de ventas ya no sirve: hace falta el otro lado del mostrador.
  • Facturación electrónica. Emitir contra el organismo fiscal desde afuera del sistema significa cargar el comprobante dos veces y conciliar a mano.
  • Alguien pregunta por un viaje del año pasado. Si encontrarlo depende de recordar en qué archivo quedó, la información existe pero no está disponible.

Qué mirar antes de elegir

Casi todos los sistemas muestran bien la parte de reservas, porque es la más fácil de demostrar. Las preguntas que de verdad separan uno de otro son menos vistosas:

¿Factura en tu país?No alcanza con que «tenga facturación»: tiene que emitir contra el organismo que te corresponde y guardar el comprobante.
¿Lleva la cuenta del cliente?Señas, cuotas y pagos parciales. Si los pagos son un campo de texto, el saldo lo vas a seguir calculando vos.
¿Y la del proveedor?Qué le debés a cada operador, por qué reserva y con qué vencimiento. Es la mitad que más seguido falta.
¿Sabés cuánto ganás?Por reserva, con el neto del proveedor y el markup. Sin eso sabés cuánto vendiste, que no es lo mismo.
¿Podés sacar tus datos?Preguntá cómo se exporta todo y en qué formato. La respuesta dice bastante de la relación que te espera.
¿Con quién hablás cuando se rompe?En plena temporada, el tiempo de respuesta del soporte vale más que cualquier funcionalidad de la lista.

Los módulos que importan

Las listas de funcionalidades son largas y casi todas se parecen. En la operación diaria de una agencia, el peso está en cinco cosas:

Reservas y cotizaciones

Armar una cotización con varios servicios, pasarla a reserva cuando el cliente confirma y emitir el voucher sin volver a escribir nada. Que la cotización y la reserva sean el mismo registro en distinto estado, y no dos documentos separados.

Pasajeros

Los datos de cada pasajero una sola vez, reutilizables en el próximo viaje. En grupos —turismo estudiantil, contingentes— esto es la diferencia entre cargar 45 personas o cargarlas cuatro veces.

Caja y cuentas corrientes

Lo que entró, lo que salió y el saldo de cada cliente y cada proveedor. Es el módulo que menos se mira en una demo y el que más se usa después.

Facturación

Emisión electrónica con el comprobante asociado a la reserva, y la nota de crédito cuando hay que anular. Si está integrado, el comprobante queda pegado al movimiento de caja y la conciliación se hace sola.

Reportes

Ventas por período, por vendedor y por producto; rentabilidad por reserva. No hacen falta veinte reportes: hacen falta los tres que se miran todos los meses.

Planilla, sistema genérico o sistema de turismo

Una alternativa habitual es usar un ERP o un sistema de facturación común. Funciona, con una salvedad: no conoce el negocio.

PlanillaSistema genéricoSistema de turismo
FacturarNoSíSí
Cuenta corriente del clienteA manoSíSí
Pasajeros por reservaA manoNo existe el conceptoSí
VouchersNoNoSí
Cupos y salidasA manoNoSí
Neto del proveedor y markupA manoNoPor servicio
Varios usuarios a la vezNoSíSí

Deslizá la tabla para ver el resto →

La fila que suele decidir es la de pasajeros: en un sistema genérico no existe esa idea, así que o se la fuerza en un campo de observaciones o se la sigue llevando aparte, que es volver al punto de partida.

Cómo es ponerlo en marcha

La parte técnica no es el problema: el sistema está disponible el mismo día. Lo que lleva tiempo es ordenar lo propio, y conviene hacerlo en este orden:

  1. Proveedores y productos. Quiénes son y qué venden. Sin esto no se puede cargar una cotización.
  2. Tarifas. Es la etapa más larga y la que más se subestima, especialmente si hoy viven en varias planillas con distintos formatos.
  3. Clientes. Se importan de la planilla. Conviene limpiar duplicados antes de importar, no después.
  4. Reservas nuevas. Desde el día uno, todo lo nuevo entra al sistema. Lo viejo se deja donde está.
  5. Facturación. Última, cuando lo anterior ya está rodando: necesita los certificados del organismo fiscal y un par de pruebas.

El error más común es querer migrar el historial completo antes de empezar. Son semanas de limpieza de datos que casi nadie vuelve a consultar. Arrancá con lo que viene, no con lo que pasó.

Dónde entra iEVT

iEVT es un sistema de gestión para agencias de viajes en la nube: reservas, pasajeros, caja, cuentas con clientes y proveedores, facturación electrónica y reportes. Opera en Argentina con facturación contra ARCA, y hay agencias usándolo en varios países de la región.

Además del sistema, se puede sumar el sitio web de la agencia integrado —los productos que cargás se publican solos— con hosting y certificado. Los planes y lo que incluye cada uno están en la página de precios.

Preguntas frecuentes

¿Qué hace un software de gestión para agencias de viajes?

Reúne en un solo lugar lo que normalmente vive en planillas y cuadernos: las cotizaciones, las reservas confirmadas, los pasajeros de cada salida, los pagos de los clientes, lo que se le debe a cada proveedor y la facturación. La diferencia práctica es que el mismo dato se carga una sola vez: el pasajero que entró en la cotización es el que sale en el voucher y el que figura en la factura.

¿Sirve para una agencia de dos personas?

Sí, y suele ser donde más se nota. Una agencia chica no tiene a nadie dedicado a administración, así que el tiempo que se va en rearmar números es tiempo de quien podría estar vendiendo. Lo que cambia con el tamaño es cuántos módulos se usan, no si conviene.

¿Hay que instalar algo?

No. Funciona en el navegador y los datos quedan en el servidor, así que se entra igual desde la oficina, desde casa o desde el celular en un aeropuerto. Tampoco hay que mantener una computadora «del sistema», que es el punto único de falla clásico de los programas instalados.

¿Qué pasa con la información que ya tengo cargada?

Se importa lo que esté en planillas: clientes, proveedores, productos y tarifas. Lo que no conviene migrar son las reservas históricas cerradas: es mucho trabajo de limpieza para datos que ya no se van a tocar. Lo habitual es arrancar con los clientes y los proveedores, y cargar reservas nuevas desde el día uno.

¿Emite factura electrónica?

Sí, en Argentina contra ARCA, con el CAE y la nota de crédito incluidas. Para otros países se integra con el organismo que corresponda; consultanos por tu caso.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

El sistema queda disponible el mismo día. Lo que lleva tiempo es cargar lo propio de la agencia —proveedores, tarifas, productos— y eso depende de cuánto haya y en qué estado esté. Una agencia con sus tarifas ordenadas en una planilla opera en una semana; si hay que rearmar el tarifario, son algunas más.

¿Y si después quiero dejarlo?

Los datos son de la agencia y se entregan exportados cuando los pida. No hay contrato de permanencia: las licencias se abonan por período y se pueden no renovar.

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